
Se lame las patas hasta dejárselas rojas
Ese lametón constante, sobre todo por la noche cuando la casa se queda en silencio. La almohadilla se pone rosada, luego marrón oscuro, y el pelo de alrededor se apelmaza y coge olor.
Un gotero al día en su comida, y secarle bien entre los dedos después de cada paseo. Treinta segundos de rutina, no un producto más que aplicarle encima.




