Por qué tu perro no para de lamerse las patas
Por qué tu perro no para de lamerse las patas (y cómo cuidar su piel desde el plato de comida)
Lamidos por la noche, orejas que pican, un olor que vuelve a los dos días del baño. Detrás suele haber unas levaduras que viven en la piel de casi todos los perros. Qué las dispara, cómo reconocerlas y qué puedes hacer en casa.
¿Oyes a tu perro lamerse las patas cuando la casa se queda en silencio?
Si además se rasca las orejas o vuelve a oler raro a los dos días del baño, puede que no sea cuestión de higiene, sino de algo que no se ve a simple vista.
Y si quieres que vuelva a estar a gusto en su piel (y de paso dormir tú del tirón), estos minutos de lectura te van a ahorrar muchas vueltas.
En la lupa, un dibujo de cómo se ven las levaduras Malassezia al microscopio: pequeñas y con forma de cacahuete.
¿Cada cuánto le miras las patas a tu perro?
Lo cepillas, lo bañas cada cierto tiempo, le limpias las legañas… Pero casi nadie se para a mirar qué pasa entre sus dedos.
Ahí, igual que dentro de las orejas o en los pliegues, la piel está caliente y se queda húmeda después de cada paseo, cada charco y cada lametón. Es justo el ambiente que les gusta a unas levaduras llamadas Malassezia, que viven de forma normal en la piel de la mayoría de los perros.
Mientras están en equilibrio, no pasa nada. El problema empieza cuando se multiplican más de la cuenta: la piel se irrita, pica, cambia de color y huele. Y muchas veces no lo notas hasta que tu perro ya no para de lamerse.
Piel roja y pelo apelmazado entre los dedos: una de las señales más típicas.
5 señales de que la piel de tu perro está pidiendo ayuda
Las guías de dermatología veterinaria explican que estas levaduras se disparan con el calor y la humedad, en perros con alergias y en las zonas con pliegues. Y cuando se disparan, dan la cara casi siempre de la misma manera.
Estas son las cinco señales más habituales:
- 1Se lame o mordisquea las patas sin parar
- 2Sacude la cabeza y se rasca las orejas
- 3Huele raro aunque esté recién bañado
- 4Piel roja, grasienta u oscura en barriga y pliegues
- 5Mejora durante un tiempo… y luego vuelve
Se lame o mordisquea las patas sin parar
Es la más habitual. Primero son lametones sueltos; luego se convierten en una rutina, sobre todo por la noche. La almohadilla se pone rosada, el pelo de alrededor se vuelve rojizo o marrón y la zona coge un olor característico.
Aquí está la trampa: cada lametón deja la piel húmeda, y la humedad es justo lo que las levaduras necesitan para seguir multiplicándose. Por eso el problema rara vez se va solo.
Secarle bien entre los dedos después de cada paseo ayuda, y mucho. Pero cuando el círculo ya está en marcha, hace falta algo más que una toalla.
«Secarle bien entre los dedos después de cada paseo es el gesto más sencillo y el que más se olvida.»
Montserrat Torremorella, veterinariaSacude la cabeza y se rasca las orejas
Sacudidas de cabeza, la oreja siempre caliente y ese olor dulzón que notas al acercarte. En perros de orejas caídas (cocker, golden, basset, beagle…) es de lo más frecuente, porque la oreja apenas se ventila y la humedad se queda dentro.
Huele raro aunque esté recién bañado
Lo bañas, huele bien el fin de semana… y el martes vuelve el olor. Ese olor dulzón, que muchos dueños comparan con el queso o los ganchitos, es una de las pistas más típicas de que las levaduras se han multiplicado. Suele concentrarse en tres zonas:
Entre los dedos
Dentro de la oreja
Barriga y pliegues
Un baño normal le quita el olor unos días, pero si la piel sigue húmeda y las levaduras siguen ahí, el olor vuelve.
Piel roja, grasienta u oscura en barriga y pliegues
Donde la piel roza con piel (axilas, ingles, pliegues del cuello o de la cara, base de la cola), el calor y la humedad no se van nunca del todo. Con el tiempo la piel se enrojece, se pone grasienta al tacto y puede oscurecerse.
Según las guías veterinarias, algunas razas tienen más tendencia, como el basset hound, el westie, el shih tzu o el cocker. Y cualquier perro con pliegues lo tiene más difícil.
Mejora durante un tiempo… y luego vuelve
Es la señal más frustrante. Los champús y tratamientos que pauta el veterinario funcionan, pero si la causa de fondo sigue ahí, el problema tiende a volver. Y cada recaída es volver a empezar.
Las recaídas son frecuentes cuando sigue presente la causa de fondo (una alergia, los pliegues…). La clave es identificarla y tratarla.
Guías de consenso de la Asociación Mundial de Dermatología Veterinaria (WAVD) sobre Malassezia en perros y gatos. Bond R. et al., Veterinary Dermatology, 2020.
Por eso conviene revisar el caso con tu veterinario y, en casa, mantener una rutina de cuidado diaria en lugar de apagar el fuego solo cuando aparece.
«Cuando el problema vuelve una y otra vez, hay que buscar qué hay detrás. Y en casa, la constancia diaria cuenta más que los arreglos de urgencia.»
Montserrat Torremorella, veterinariaCuidar su piel también desde dentro
Secarle bien las patas, los baños que te indique el veterinario, revisarle las orejas… Todo eso suma. Lo que muchos dueños echan en falta es algo sencillo para el día a día, que no dependa de bañarlo ni de perseguirlo por casa con un spray.
Para eso están las Gotas Patavia: una fórmula herbal líquida, con sabor a beicon, que se da una vez al día en la comida.
No hay que bañarlo ni aplicarle nada sobre la piel: como va en la comida, no tienes que ir zona por zona ni acertar con el sitio. Treinta segundos al día y listo.
La fórmula combina seis botánicos de uso tradicional, sin antibióticos, sin corticoides y sin azúcares añadidos, en las cantidades que indica la etiqueta:
Base: agua desionizada, glicerina vegetal, ácido cítrico y sabor natural a beicon. Composición completa impresa en el envase.
Lo que dice la investigación sobre estos ingredientes
No hace falta creérselo porque sí. Estas son las fuentes que hay detrás del problema y de varios de los botánicos de la fórmula:
Viven de forma normal en la piel y se multiplican con el calor, la humedad, los pliegues y enfermedades de base como la alergia. Los picores, el enrojecimiento, la grasa y el mal olor son sus signos típicos, y el lamido frecuente puede ayudar a extenderlas.
Bond R. et al. Guías de consenso de la WAVD. Veterinary Dermatology, 2020.
Su corteza contiene lapachol y beta-lapachona, los compuestos a los que se atribuye su actividad. En estudios de laboratorio y con animales, estos compuestos han mostrado propiedades antifúngicas, antibacterianas y antiinflamatorias.
Memorial Sloan Kettering Cancer Center, ficha «About Herbs: Pau d'arco».
La berberina es uno de los componentes característicos de la raíz de sello de oro. En laboratorio frenó el crecimiento de levaduras del género Candida (incluidas cepas resistentes al fluconazol) y redujo sus biopelículas.
Da Silva A.R. et al. Antimicrobial Agents and Chemotherapy, 2016.
En laboratorio inhibió la levadura Candida albicans y dos bacterias comunes, y redujo marcadores de inflamación en células humanas.
Yagnik D. et al. Scientific Reports, 2018.
En personas, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reconoce su uso tradicional como calmante de mucosas: su mucílago suaviza las irritaciones de boca y garganta y alivia molestias digestivas leves.
EMA, monografía de Althaea officinalis L., radix.
Para que quede claro: son estudios sobre ingredientes o compuestos concretos, por separado y en su mayoría de laboratorio, no ensayos hechos con las Gotas Patavia. Te los enseñamos para que sepas por qué está cada botánico en la fórmula, no como promesa de resultado. Cada perro es distinto.
Frente a lo que probablemente ya has probado
No es mejor ni peor: es otro formato, con otra rutina.
| Patavia | Champús antifúngicos | Sprays y polvos | |
|---|---|---|---|
| Cómo se da | Con la comida, una vez al día | Baño con tiempo de espera | Aplicación sobre la zona |
| Qué opina el perro | Sabor a beicon, ni se entera | Muchos odian el baño | Se lo lame al poco rato |
| Dónde se aplica | En la comida, no en la piel | Todo el cuerpo, con baño | Solo en la zona tratada |
| Tu rutina | 30 segundos al día | Uno o dos baños por semana | Varias veces al día |
| Antibióticos o corticoides | No lleva | Según la fórmula | Según la fórmula |
Si tu veterinario le ha pautado un champú o un tratamiento, síguelo y pregúntale antes de añadir las gotas.
Lo bueno y lo que debes saber
- Se da una vez al día en la comida: no hay que bañarlo ni aplicarle nada sobre la piel.
- Sabor a beicon, así que la mayoría se lo toma sin pelear.
- Seis botánicos de uso tradicional, sin antibióticos, sin corticoides y sin azúcares añadidos.
- Sirve para cualquier raza a partir de las 12 semanas de edad, ajustando la dosis al peso.
- Se suma a lo que ya haces en casa, como secarle bien las patas.
- Es un alimento complementario, no un medicamento: no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento del veterinario.
- No es inmediato y pide constancia: hay que dárselo cada día durante semanas.
- Los estudios son de sus ingredientes por separado, no del producto, y cada perro responde distinto.
- Si tu perro sigue un tratamiento, toma anticoagulantes, está gestante o en lactancia, consúltalo antes con tu veterinario.
Cómo se da: una toma al día
Agita el bote y mide la dosis con el gotero según su peso:
Si es de los tiquismiquis, mézclalo con una cucharada de comida húmeda o dilúyelo en el agua y déjalo unos minutos antes de dárselo.
Cómo empezar: el primer mes
Se acostumbra a las gotas en su comida. Si tiene el estómago sensible, empieza con media dosis los dos primeros días.
Fíjate en si se lame y se rasca menos, y en cómo ves la piel y las orejas. Si sigue igual o va a peor, consulta con tu veterinario.
Mantén la toma diaria como parte de su rutina de cuidado, junto con secarle bien las patas después de cada paseo.
Cada perro es distinto y los resultados pueden variar.
Preguntas frecuentes
¿Vale para cualquier raza y edad?
Está pensado para perros de cualquier raza a partir de las 12 semanas de edad, ajustando la dosis a su peso.
¿Cuánto tarda en notarse algo?
Depende mucho del perro y de cuánto tiempo lleve con la molestia; no hay un plazo fijo. Por eso la marca da 30 días de garantía: es tiempo suficiente para saber si a tu perro le sirve.
Mi perro es muy tiquismiquis, ¿se lo tomará?
Tiene sabor a beicon precisamente por eso. Si el tuyo es de los difíciles, mézclalo con una cucharada de comida húmeda o dilúyelo en el agua y déjalo unos minutos antes de dárselo.
¿Cuánto dura un bote?
Depende del peso. Con la dosis de perros de más de 16 kg (2,5 ml al día), un bote de 60 ml da para unas 3-4 semanas; entre 4,5 y 16 kg, unas 6-7 semanas; y en perros más pequeños, bastante más.
¿Tiene efectos secundarios?
Es un alimento complementario, no un medicamento. Con la dosis indicada no se esperan problemas. Si notas cualquier reacción, suspende la toma y consulta con tu veterinario. Si tu perro toma anticoagulantes o tiene problemas de coagulación, consúltalo antes de empezar.
Si quieres probarlo
Las Gotas Patavia se venden en su web, con envío gratis con seguimiento. Si en los 30 días naturales desde la entrega no notas ninguna diferencia, puedes pedir el reembolso íntegro sin devolver el producto (un pedido por cliente o domicilio; condiciones en su política de devoluciones).
Ver las Gotas Patavia →Alimento complementario para perros. No es un medicamento veterinario y no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento de un veterinario. Consulta con tu veterinario antes de dárselo a un perro en tratamiento (en especial si toma anticoagulantes), gestante o lactante. Composición y componentes analíticos completos impresos en el envase. Conservar fuera del alcance de los niños.
Los estudios citados se refieren a ingredientes o compuestos por separado, no al producto final. Los resultados pueden variar en cada perro.
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